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¿Por qué Asamblea de Firgas no recibe subvenciones?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En las últimas semanas, el gobierno municipal ha anunciado que los clubes deportivos y los colectivos culturales del municipio recibirán una subvención del ayuntamiento después de varios años sin ayudas. Según aparece en la página oficial del consistorio en Facebook, se cumple «el compromiso de apoyar a los colectivos que vienen realizando una importante labor en el municipio». Aunque no se especifica la cantidad que recibirá cada colectivo, algunas vecinas recuerdan en la calle que la subvención más grande se la autoconcedió el propio grupo de gobierno cuando subió su partida de salarios a 250.000 euros anuales.

Sin embargo, entre los colectivos nombrados no aparece la Asamblea de Firgas y algunas personas nos han preguntado (no sin ironía) por nuestra ausencia. Por ello, creemos conveniente explicarlo:

Desde casi sus inicios, Asamblea de Firgas ha desarrollado una actividad cultural nada desdeñable:

  • Hemos editado la revista «El Altavoz», en la que han escrito numerosas personas del municipio;
  • Hemos grabado, editado y publicado «Firgas Mil Culturas», donde entrevistamos a firguenses nacidos fuera del estado español;
  • Hemos recogido libros y abierto la biblioteca «Omnia sunt Communia»,
  • Donde además celebramos los conciertos «Biblioteca Sonora», con actuaciones de grupos del municipio, que grabamos, editamos y publicamos en las redes;
  • Por último, junto al «Kiosko La Plaza», hemos organizado el festival «Acequia Sonora», financiado por personas y negocios del municipio, en el que participó una treintena de voluntarios.

A pesar de ello, no hemos recibido la llamada del alcalde ni del concejal de cultura.

Estanterías llenas de libros donados en la Biblioteca Comunitaria Omnia Sunt Communia.

Si atendemos a los antecedentes, lo cierto es que tampoco nos sorprende: fuimos el único colectivo excluido de la Feria Cultural de 2017 que organizó el gobierno de CC-PSOE, a la que acudimos gracias a que «La Vinca» nos cedió un espacio en su mesa; fuimos el único colectivo cultural no invitado (dicen que por un despiste de un trabajador) a la reunión con los colectivos municipales que celebró el actual grupo de gobierno para las fiestas de San Roque; también nos enfrentamos a numerosas trabas para celebrar «Acequia Sonora», con comportamientos lamentables por parte de algunos concejales y ni una mención a la Asamblea o el Kiosko en las publicaciones del ayuntamiento sobre el festival. Estas actitudes no son casuales y se deben no sólo a nuestra actividad política en la calle y en los plenos, sino sobre todo a las ideas que la sustentan.

Logotipo del Festival Acequia Sonora.

Asamblea de Firgas no nació para fiscalizar la actividad de los políticos y exigirles (que no es poco) que hagan bien su trabajo. Tampoco dedicamos nuestros esfuerzos a una lucha específica. En lugar de ello, aspiramos a transformar la sociedad firguense para que todas y todos participemos en la gestión de los recursos comunes, sin representantes ni delegados: buscamos que las prioridades del municipio las decidamos entre todas y todos y no una minoría que no rinde cuentas a nadie. Creemos que sólo de esa forma podremos acercarnos a una sociedad más justa y libre, donde prime la satisfacción de las necesidades de la mayoría y no el interés de unos pocos.

Por eso mismo decidimos renunciar a cualquier tipo de subvención de la administración pública y nos mantenemos con el dinero de nuestros bolsillos. Creemos que las organizaciones que dependen económicamente de las administraciones corren el riesgo de domesticarse y de moderar el tono cuando hay que apretar los dientes contra la administración. Frente a ello, preferimos mantener nuestra independencia.

Grabación de un Pleno municipal

Sin duda, nuestras ideas cuestionan el propio sistema de representación que algunos de nuestras y nuestros representantes han convertido en su forma de ganarse la vida. Por eso mismo entendemos perfectamente que los distintos gobiernos desconfíen de nosotros y no nos convoquen a sus reuniones. Estamos convencidos de que entienden muy bien nuestras ideas y de que, por eso mismo, sus posiciones están tan claras: cuestionar la utilidad del alcalde y concejales (y de todo el sistema que los sustenta) implica poner en cuestión lo que para algunos es un salvavidas en un mundo de incertidumbre y precariedad laboral.

Si la propia población decide cuáles son las prioridades del municipio, su papel y su salario carecen de sentido, así que necesitan presentarse constantemente como parte indispensable para que la sociedad funcione. Por eso tienen una idea de participación ciudadana tan inocua y pobre, consistente en participar en talleres de papagüevos y en «hablar de Firgas». Por eso publican en redes fotos de alcalde y concejales en cualquier acto y reunión que celebran. Por eso el alcalde se asegura su cuota de protagonismo incluso en la cabalgata de reyes. Por eso el logo del ayuntamiento tiene que aparecer en cualquier acto en suelo público. Por eso recurren al argumento de que «las urnas han hablado» para justificar sus decisiones arbitrarias (a menudo sin relación con su programa electoral) aunque los votos de Comfir y PSOE ni se acerquen a la mitad del electorado.

Formación del gobierno Comfir-NC y Psoe

No creemos que este fenómeno sea exclusivo de los partidos que conforman el actual gobierno municipal, sino que se extiende a los de la oposición: ninguno ha cuestionado la idea de que sólo los partidos con representación plenaria puedan participar y aportar ideas para el programa de gobierno de esta legislatura. Por otro lado, sería ingenuo creer que esto se limite sólo a Firgas, ya es palpable en todos los municipios y en todas las administraciones. Por ello entendemos que nuestras ideas les resulten peligrosas: si un colectivo demuestra, aunque sea de forma puntual, que una sociedad puede organizarse a sí misma sin políticos y al margen de la administración, ¿qué motivo hay para mantenerles?

Nuestra labor estos años ha sido compleja y dura: aunque el trabajo se ha multiplicado, somos menos que cuando empezamos y tenemos menos tiempo. A pesar de ello, hasta ahora hemos logrado algunos picos de movilización popular que, aunque no hayan logrado continuidad ni roto la dependencia con las instituciones, nos han demostrado la razón de  nuestras ideas. Ejemplo son las protestas de 2014 contra la cancha de pádel; la recogida de firmas para la modificación del Reglamento de Participación Ciudadana; las protestas contra la carretera (aún sin terminar) de la montaña de Firgas; la movilización popular (a pesar del ayuntamiento) para limpiar terrenos particulares en el último incendio; o la recaudación de fondos y la movilización de voluntarios que hizo posible «Acequia Sonora».

Siempre hemos manifestado que aspiramos a disolvernos cuando hayamos logrado una sociedad más cohesionada, justa y solidaria, formada por personas más empáticas e independientes. Sin embargo, estamos convencidos de que estaremos muy lejos de alcanzar ese objetivo si algún día nos faltan las fuerzas y nos cansamos de invertir dinero que no tenemos y de robarle tiempo a nuestras familias y amigos para entregárselo al ideal. A pesar de ello, nos bastará la satisfacción de haber inquietado a políticos acostumbrados a dormir tranquilos y de haber sembrado en nuestro pueblo unas ideas tan justas y emancipadoras que quizá florezcan en las mentes de las generaciones que vienen.

Protesta popular en 2014 contra la Cancha de pádel y la escasa dotación económica para Servicios Sociales

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