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Nuevo grupo de gobierno: cambiar las formas para que el fondo siga igual

Foto: Infonorte Digital

Tras un mes y medio de gobierno, las firguenses seguimos sin conocer el plan del actual equipo para su gobierno en estos cuatro años recién comenzados. Por ahora sólo es pública su subida de sueldos a más del doble de lo que hay presupuestado y el programa de las fiestas. Además de esto, hemos comprobado que desde su discurso de toma de posesión Jaime Hernández ha insistido en el mensaje de que comienza una nueva era de cercanía y diálogo, con el ciudadano en el centro de la gestión, algo que se palpa en las publicaciones del Ayuntamiento en redes sociales e incluso en el saludo del programa de las fiestas.

Sin embargo, en Asamblea de Firgas recelamos de este discurso positivista, a menudo vacío e incoherente con los hechos: a una población castigada por un desempleo crónico y una alarmante precariedad es imposible vendernos diálogo y cercanía si los sueldos están muy lejos de lo que la mayoría cobramos. Por ello hemos reflexionado acerca de los primeros pasos que ha dado este grupo de gobierno y nos hemos centrado en los siguientes tres aspectos:

Prioridades: el hecho de que se haya presentado el programa de las fiestas antes que el programa de gobierno habla claro de las prioridades de este grupo de gobierno. Aún desconocemos en qué consistirá esa nueva era que pregona el alcalde, pero sí sabemos que (más allá de reuniones no vinculantes) la participación de todas y todos en la gestión municipal ni se contempla. 

Observamos que la participación es un concepto desconocido o mal entendido para este grupo de gobierno y esto se ejemplifica muy bien en el programa de las fiestas donde Jaime Hernández argumenta que éste es «fruto de participación de los trabajadores, colectivos y vecinas» sin que se haya celebrado una reunión en la que las vecinas propongan y decidan qué modelo de fiestas desean. Atribuyéndose la voluntad popular, (aunque sólo le han votado 1821 personas: el 28,73% de las firguenses con derecho a voto) el grupo de gobierno decide de manera aislada pero asegura que sus actos son obra de la colectividad. Todo para el pueblo, en nombre del pueblo, pero sin el pueblo.

Sueldos: responsabilidad y eficiencia: entre las numerosas (y pobres) justificaciones del aumento de los sueldos, nos llaman la atención dos: 

  1. Cantidad de trabajo y responsabilidad que asumen los y las concejales. Apelar al «duro trabajo y la responsabilidad» de las concejalías es un insulto a la dignidad de la mayoría de trabajadores de este municipio que dedican demasiadas horas a empleos muy mal remunerados, y también una falacia. Nunca hemos visto a un político en Firgas asumir la responsabilidad de una mala gestión. De hecho, aún recordamos las carcajadas que soltaron los representantes de Comfir y PP cuando les preguntamos en un pleno si alguien asumiría responsabilidades políticas por la mala gestión en urbanismo o respecto al incidente del muro del estadio Domingo Ponce. En Firgas la mala gestión y la incompetencia nunca han implicado sanciones o dimisiones.
  1. Eficiencia. Jaime destacó en el último pleno que la subida del sueldo respondía a una mayor eficiencia (anticipada) en la gestión con respecto al anterior grupo de gobierno. Nos llama la atención que, atendiendo a la calamitosa gestión del gobierno de CC y PSOE, Alexis Henríquez, concejal del PSOE, haya visto duplicada su remuneración. No sólo por su responsabilidad en Hacienda, la gestión de residuos y la crisis del agua, sino porque apoyó sin pestañear todas las decisiones que tomaron Manolín y Sayo. A pesar de su encomiable capacidad para eludir responsabilidades, el registro de sus votos en los plenos habla por sí mismo. Por último, nos preguntamos si, en caso de que la eficiencia que promete el alcalde no sea tal, se bajarán los sueldos o, por dignidad, devolverán el equivalente a la subida.

Diálogo constructivo: otro de los rasgos que caracteriza esta «nueva era» es la insistencia en la idea de mantener un diálogo constructivo, basado en la escucha activa, para acercarse a la ciudadanía, los colectivos y la oposición plenaria. Ejemplo de ello es la página del Ayuntamiento en Facebook, que ha aumentado el número de publicaciones e incluso responde con buen talante a los comentarios y críticas. 

A pesar de que en apariencia este cambio resulte positivo, tememos que se use como arma arrojadiza para condenar el desacuerdo y levantar un muro de humo que oculte los roces inevitables de toda confrontación de ideas. Para muestra el último pleno, donde ante las más que justificadas críticas y desacuerdos de la oposición, el alcalde realizó un lamentable ejercicio de victimismo en el que apeló a las «buenas formas» y al «lenguaje constructivo que une y no divide» en lugar de responder a las preguntas concretas que se le formularon. No hubo descalificaciones ni términos duros, pero el argumento del alcalde se centró en las formas de la oposición (pleno disponible en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=UiW2toWsOFw&t=4768s). Frente a esta estratagema, en Asamblea mantendremos siempre un tono respetuoso pero duro cuando tengamos que denunciar una injusticia o mostrar nuestro desacuerdo. 

En definitiva, nos anuncian a bombo y platillo que ha comenzado una nueva etapa en el municipio, mucho más eficiente, participativa, responsable, justa y cercana. Sin embargo, los únicos cambios que hemos visto hasta ahora con respecto al gobierno anterior se reducen a la forma y no al fondo. A eso y a los honorarios del grupo de gobierno. Esperemos que esto cambie.

 

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