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“El teatrillo de las renuncias”

Muchos y muchas firguenses conocen ya que los concejales Javier Perdomo y Ciro Pérez han presentado por escrito su renuncia a continuar en el grupo municipal de Coalición Canaria, pasando así al grupo de no adscritos. Nos parece una auténtica falta de respeto para todos y todas las firguenses que estos concejales no se hayan dignado siquiera a dar una explicación de por qué han tomado esta decisión. No es menor la desvergüenza de un grupo de gobierno que no deja de coleccionar renuncias de concejales y aún no ha dado explicaciones ni a sus votantes ni a los vecinos y vecinas, quienes tenemos todo el derecho del mundo a saber qué sucede en un ayuntamiento que presiden y manejan como les viene en gana. El alcalde Manuel Báez debería hacérselo mirar y encontrar la respuesta a por qué sus concejales deciden abandonarle. Quizá lo sabe pero prefiere seguir huyendo hacia delante y dejar que el tiempo y alguna noticia nueva termine sepultando esta vergüenza bajo otros esperpentos de su gestión.

Para seguir hablando de vergüenzas, no entendemos como Ciro Pérez no renunció directamente a ser concejal de este ayuntamiento dado el poco trabajo que llevó a cabo mientras pertenecía al grupo de gobierno. Durante casi dos años siendo concejal de participación ciudadana no hizo el intento siquiera de reunirse con los colectivos de nuestro municipio dejando bien claro que la participación era algo que vestía el programa electoral y una concejalía inexistente por la que cobraba.

De Javier Perdomo y su paso fugaz por el grupo de gobierno nos sorprende que como concejal de festejos lograse duplicar el presupuesto de las fiestas con fondos principalmente del gobierno de Canarias. Recordemos que Javier Perdomo recibe un sueldo como cargo de confianza del propio gobierno autonómico y por tanto no le duele renunciar a ser concejal del grupo de gobierno porque seguirá cobrando igualmente. Menos nos sorprendió que a pesar de duplicar ese presupuesto, pidiese a los bares del municipio que colaboraran dando gratis agua y vino para los brindis y los artistas de los conciertos y bocadillos para la policía. Hizo unas fiestas a su medida, sin contar con los colectivos o vecinos y vecinas que otros años habían colaborado en la elaboración de las fiestas. Según sus palabras en el último pleno las reuniones de otros años con los colectivos para ese fin le habían parecido “ridículas”, demostrando su desdén por la participación de la gente. Cabe destacar su irresponsabilidad en la denuncia con respecto a una tubería que atraviesa la montaña al decir en pleno que no sabía nada sobre esa tubería cuando le competía como concejal de aguas.

Sólo nos queda esperar resignados el final de esta comedia de mal gusto que es la política firguense. ¿Seguirá Manuel Báez siendo el alcalde ahora que está en clara minoría?, ¿Cuál será la postura del PSOE?, ¿Seguirá sosteniendo un costoso pacto que le ha obligado a votar en contra de su programa electoral en aras de asegurar la estabilidad del gobierno?, ¿Seguirá el alcalde contando con el apoyo de Iván Torres, el concejal denunciado en pleno por prácticas autoritarias a los trabajadores del ayuntamiento?, ¿Caerá Comfir en la tentación de hacer una nueva moción?, ¿Qué papel desempeñarán PP e Icfir en este teatro?, ¿Terminarán los concejales díscolos, Javier Perdomo y Ciro Pérez, volviendo al redil de Coalición Canaria aún a riesgo de perder ya toda credibilidad? Sólo el tiempo desvelará el futuro de un ayuntamiento acostumbrado a la inestabilidad.

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